la clave de la antropología digital es el estudio de cómo todo se vuelve rápidamente mundano

Orígenes:
Antropología Digital: De La Cibercultura a La Transformación Digital (1)
Antropología Digital: De La Cibercultura a La Transformación Digital (2)

El comienzo de la cibercultura

A partir del primer momento de su nacimiento, el internet y/o el “ciberespacio” supuso un nuevo territorio de interés para la antropología, tan temprano como en los primeros años de la red, antropólogos como Escobar (1994) y Hakken (1999) ya hablaban de una antropología de la cibercultura, y durante esos primeros años la discusión se enfocaba en ver y analizar el ciberespacio como una forma diferente y específica de cultura.

Para Escobar (1994), la cibercultura hacía referencia al desarrollo de las nuevas tecnologías en dos áreas: 1) inteligencia artificial y 2) biotecnología, áreas en las cuales la investigación antropológica debía estar guiada por los siguientes cuestionamientos:

1 ¿Cuáles son los discursos y las prácticas que se generan alrededor de y por las computadoras y la biotecnología?

2 ¿Cómo se pueden estudiar etnográficamente estas prácticas y dominios en diversos entornos sociales, regionales y étnicos?

3 ¿Cuál es el trasfondo del que surgen las nuevas tecnologías? Es decir, ¿Qué prácticas de la modernidad en los ámbitos de la vida, el trabajo y el lenguaje dan forma a la comprensión, el diseño y los modos actuales de relacionarse con la tecnología? 

4 ¿Cuál es la economía política de la cibercultura?

Escobar propone diferentes “dominios etnográficos” susceptibles de aplicarse a los espacios y comunidades -en ese entonces- impactados por las culturas emergentes asociadas a la cibercultura:

1 Investigación enfocada en científicos y expertos, en sitios como laboratorios de investigación genética, corporaciones de alta tecnología y centros de diseño de realidad virtual.

2 La aparición de comunidades mediadas por computadora, como las llamadas comunidades virtuales.

3 Estudios de cultura popular, como el efecto de la ciencia y la tecnología en el imaginario y las prácticas populares.

4 El crecimiento y el desarrollo cualitativo de la comunicación humana medida por computadoras, en particular desde la perspectiva de la relación entre el lenguaje, la comunicación, las estructuras sociales y la identidad cultural.

5 La economía política de la cibercultura. Algunas preguntas que propone son: ¿Cuál es la relación entre “información” y capital? ¿Cómo teorizar la articulación entre información, mercados y orden cultural?

Inmersión en el ciberespacio

Un proyecto sólido en lo teórico y metodológico que permita llevar a cabo etnografía en medios digitales online todavía tendría que esperar, Robert Kozinets (2010), quien ya había acuñado el término Netnografía en 1997…

Apropiarse, antropológicamente hablando, del ciberespacio conlleva retos metodológicos y el gran reto que persiste hasta la actualidad es cómo llevar a cabo trabajo de campo en el entorno digital, o en corto, cómo hacer etnografía.

Lo que sucede en ese tiempo y espacio es que el etnógrafo lleva a cabo una inmersión en la cultura del otro que involucra escuchar, observar, oler, saborear, tocar y recibir información tanto de manera consciente como inconsciente, es decir, el dato etnográfico es un constructo complejo donde no hay una relación causal de tipo lineal, la inmersión etnográfica requiere un esfuerzo tanto intelectual como perceptivo por parte del investigador.

la netnografía encuentra un vacío a llenar, es decir, cómo entender las comunidades online de consumidores (en un sentido más antropológico, que trasciende el acto tradicional de comprar un producto o servicio) y comunidades emergentes agrupadas en torno a un fin en común, una tarea que implica mayor inmediatez y menor tiempo de resolución que las etnografías convencionales.

…el trabajo que se debe hacer antes de realizar una netnografía no es muy diferente al de una etnografía tradicional, hay que hacer trabajo de gabinete y exploración sobre las comunidades o culturas que queremos estudiar y eventualmente familiarizarnos con ellas.

La antropología digital como proyecto sistémico

Tanto el concepto de ciberespacio como de cibercultura son rastreables en su nacimiento a un contexto cultural específico, la década de 1980, la cual evoca metáforas futuristas sobre cyborgs, tecnología y mundos virtuales, sin embargo, no sucede lo mismo con lo “digital” o la “cultura digital”.

Este viaje nos lleva de regreso hasta George Boole (1815-1864) quien desarrolló el álgebra booleana, rama del álgebra en la que los valores de las variables son los valores de verdad verdadero y falso, generalmente denotados 1 y 0 respectivamente.

nos situamos ahora en lo que se llama “revolución digital” que empezó en la década de 1950 cuando algunas universidades en Estados Unidos y el ejército empezaron a replicar y automatizar cálculos matemáticos que anteriormente se efectuaban de manera manual.

internet llega a los consumidores y usuarios de forma masiva y eventualmente la telefonía celular se sumaría a la revolución digital con un peso y un protagonismo muy significativo, sobre todo a partir del surgimiento de los teléfonos inteligentes (smartphones) que tuvo un punto de inflexión, en todos los ámbitos, tecnológico, social, económico y cultural con la introducción del iPhone en el 2007.

Y lo que vemos en esta historia, en la que todavía hay que incluir el nacimiento, desarrollo y consolidación de las redes sociales digitales es la metamorfosis de una “cultura digital” que la percibimos de forma intuitiva pero que los antropólogos todavía hemos dejado a deber un cuerpo teórico-metodológico robusto, Escobar (1994) dio un gran paso…

Lo humano y lo digital

Daniel Miller es un antropólogo que tienen larga trayectoria en torno al estudio del consumo y la cultura material… Miller & Horst en la introducción al libro Digital Anthropology, proponen un marco teórico/metodológico que parte de una premisa básica: lo digital puede y debe ser un medio altamente efectivo que refleje lo que significa ser humano, el objeto último de la antropología como disciplina.

…los autores proponen seis principios que, desde su perspectiva constituyen los problemas y preguntas claves de la antropología digital como una subdisciplina:

[1] El primer principio se refiere a que lo digital en sí mismo intensifica la naturaleza dialéctica de la cultura. 

[2] El segundo principio hace referencia a que la humanidad no es meramente un trámite mediado por el surgimiento de lo digital. …la antropología solo podrá progresar en la medida en que lo digital nos permita entender y exponer la naturaleza del mundo análogo o predigital que nos prevenga de una malinterpretación del romanticismo o de la mayor autenticidad de lo predigital.

[3] El compromiso con una perspectiva holista, es decir haciendo énfasis en lo humano.

[4] La reafirmación del relativismo cultural y nuestra naturaleza global sobre nuestro encuentro con lo digital, negando la asunción de que lo digital implica necesariamente una homogeneización de la cultura, y dando voz y visibilidad a quienes han sido marginalizados por tales discursos.

[5] Las contradicciones entre la apertura y el hermetismo que surge con lo digital, lo digital puede ser un arma para exponer grupos vulnerables o crear visiones tecno-utópicas de grupos radicales.

[6] La materialidad de los mundos digitales, es decir, el mundo digital no debe considerarse ni más ni menos material que los mundos que le preceden.

Análisis de Redes Sociales (ARS)

En antropología, hay una gran tradición en torno al estudio de las redes sociales, de hecho, se considera que es de donde nació el término y han sido los antropólogos quienes han aportado las mayores y mejores referencias tanto etnográficas como teóricas en torno al tema.

Generalmente se considera una “red social” a quienes se encuentran conectados por ciertas relaciones sociales particulares, como el parentesco, amistad, trabajo, pasatiempos etc., y/o en donde intercambian algún tipo de información. 

Robert Kozinets se refiera al ARS como un método analítico que se enfoca en las estructuras y en los patrones de relaciones entre los actores sociales dentro de una red social. 

lo que se analiza en ARS son las redes compuestas de un grupo de actores (nodes) conectados por una serie de ejes (ties). Los actores o nodos pueden representar personas, equipos, grupos, ideas u otro tipo de conceptos mientras que los ejes o relaciones representan los enlaces entre diferentes actores, las relaciones pueden variar por ejemplo desde la información que se comparte, transacciones económicas, afiliaciones a ciertos grupos, relaciones organizacionales de empresas, intercambio de ideas o valores en torno a un tema, etc.

…por sí solo un estudio de ARS no es una netnografía, ésta se debe complementar con otras metodologías y otro tipo de información, sobre todo considerando que el ARS tiene una naturaleza estructural y cuantitativa.

Transformación digital

El brahamn pidió al Rey lo siguiente: 1 grano de trigo por la primera casilla del tablero, 2 granos por la segunda, 4 por la tercera, 8 por la cuarta y así sucesivamente doblando la cantidad en cada casilla. Al final la suma mantiene un crecimiento exponencial hasta llegar a 2×10 con exponente 19, una cantidad de granos equivalente a la biomasa del planeta tierra e imposible de pagar.

Lo que el brahamn no podía visualizar o contabilizar en primera instancia era la naturaleza exponencial del problema que le planteaba el tablero de ajedrez, y es justamente este tipo de crecimiento exponencial lo que se encuentra en el epicentro de lo que se conoce como “transformación digital”.

La ley de Moore es actualmente el arquetipo de lo que representa y significa la transformación digital… Si bien la ley de Moore ha sufrido algunas adaptaciones desde su formulación original, en términos generales se acepta y se da por hecho el crecimiento exponencial de las tecnologías de la información… La transformación digital de hecho empezó en la década de 1950, en el marco de lo que se ha llamado “la revolución digital” y la incorporación del álgebra booleana…

Actualmente, y siguiendo la ley de Moore, la transformación digital es impulsada por los desarrollos en áreas como inteligencia artificial (IA), Big Data, Machine Learning y robótica, todo ellos impulsando la curva exponencial cada vez más al mismo tiempo que se abre una brecha entre por un lado la tecnología y por otro lado la sociedad y la cultura.

La brecha que se dispara entre el crecimiento exponencial de la tecnología y la incapacidad de la sociedad y la cultura para seguir este crecimiento es de naturaleza disruptiva, dicha disrupción tiene su rostro más visible en las empresas o industrias que no se saben adaptar o en las industrias que surgen como nuevos modelos de negocio, tal es el caso de desarrolladoras de software y aplicaciones que dan un nuevo valor y experiencia a los consumidores, Uber es el ejemplo clásico de este nuevo modelo de negocio.

los antropólogos nos debemos preguntar principalmente cómo se vive dicha disrupción en la sociedad y en la cultura, en este sentido es pertinente retomar los principios del planteamiento de Miller & Horst.

En términos cualitativos, por ejemplo, la disrupción entre tecnología y cultura implica una nueva percepción del tiempo, nuestra experiencia del tiempo ha cambiado en función de la rapidez tanto en la producción, distribución y consumo de bienes y servicios pero sobre todo de información en forma de imágenes, audio y texto que circula por el ciberespacio, o como dicen Miller & Horst
la clave de la antropología digital es el estudio de cómo todo se vuelve rápidamente mundano.