A continuación, un extracto de las conclusiones del diagnóstico en el contexto actual del análisis de la economía valenciana y el sistema valenciano de innovación (pdf) para 2021.

Los énfasis son míos 😉

 

Los sectores que más destacan en la estructura productiva son servicios tradicionales —comercio, transporte y hostelería— industrias de bienes de consumo, como el calzado y el textil, y el sector de la construcción y sus actividades afines.

Frente a ello es insuficiente la presencia de actividades productivas dotadas de una mayor capacidad para generar valor añadido, hacer uso de tecnologías más avanzadas y operar con un mayor nivel de digitalización.

Sigue siendo cierto que la economía valenciana cuenta con una mayor propensión exportadora que la media nacional, aunque la insuficiente dimensión de la mayor parte de las empresas lastra su competitividad y su presencia en el mercado internacional. La incertidumbre derivada de la pandemia, las limitaciones a la movilidad a escala internacional y la ruptura temporal de las cadenas globales de valor han incidido negativamente en una economía tan abierta como la valenciana, dada la contracción que ha experimentado el comercio internacional.

Los resultados más negativos por la posición en que colocan a la Comunitat Valenciana son los correspondientes a los indicadores que miden el gasto en innovación —NO I+D—, y el número de pymes que introducen innovaciones en productos o procesos, donde se alcanzan las posiciones 197 y 195 respectivamente. (De 238)

Un rasgo distintivo de la I+D valenciana es que descansa demasiado en la ejecución llevada a cabo por las instituciones de educación superior, mientras que el gasto ejecutado por las empresas es notoriamente inferior, en proporción del gasto total, cuando se compara con el del conjunto de España y con el de otras CC. AA. más adelantadas en este terreno.

El contraste es muy notable con el País Vasco, donde el 76,4% del gasto en I+D es ejecutado por las empresas, frente a solo un 47,5% en el caso valenciano. La diferente composición de la estructura productiva y la menor dimensión por término medio de las empresas valencianas respecto a las vascas contribuyen a explicar esta considerable diferencia.

Las actividades innovadoras no se limitan sin embargo a la I+D. Las actividades que permiten calificar a una empresa como innovadora tienen que ver con la I+D desarrollada en su interior, y con la adquisición de I+D externa, pero también con el diseño y otras actividades creativas, marketing y creación de marca, formación del personal, propiedad intelectual, desarrollo de software, y otros aspectos. Con esta definición más amplia del esfuerzo empresarial en innovación, la Comunitat Valenciana aparece bajo una luz más favorable, ya que representa el 11,4% del total de empresas españolas clasificadas como innovadoras, solamente por detrás de Cataluña (23,2%) y de Madrid (16,9%). Como suele ser habitual en este tipo de indicadores, cuando la posición relativa se evalúa en términos de gasto la participación valenciana cae notablemente. El tamaño de la empresa influye en la capacidad para llevar a cabo innovaciones. 

O se es grande o se deja de “ser”.

…el sistema de innovación requiere especialmente de personas formadas en materias STEM (Ciencia, Tecnología, Ingeniería y Matemáticas) y que en este terreno la disponibilidad de capital humano no es suficiente, y las empresas encuentran frecuentemente dificultades para contratar a este tipo de especialistas. El porcentaje de personal empleado que cuenta con este tipo de cualificación es menor en la Comunitat Valenciana que en regiones que cuentan con un sistema de innovación más desarrollado, como es el caso de Madrid, Navarra, País Vasco y Cataluña.

La participación española en los programas-marco de I+D europeos ofrece un balance positivo, fruto en gran parte de la experiencia que se ha venido acumulando, y en el programa Horizonte 2020 la tasa de retorno obtenida ha sido del 10,1% en relación con el conjunto de países de la UE-28 en el período 2014-2020. A nivel regional la Comunitat Valenciana ocupa la cuarta posición en España, con una tasa de retorno del 8% en ese período. Las posiciones más favorables por áreas temáticas, en términos de la tasa de retorno obtenida por la Comunitat Valenciana son las que ocupa en Salud y Bienestar, Seguridad Alimentaria, Sociedades Seguras, Innovación en las Pymes y en investigaciones de alto nivel financiadas por el Consejo Europeo de Investigación.  

La encuesta ha revelado que la RIS3 es ampliamente conocida por los agentes del SVI, aunque si bien los agentes públicos cuentan con bastante información al respecto, hay una proporción significativa de empresarios y agentes sociales que la desconocen. 

«El tejido empresarial y tamaño de la pyme valenciana es el principal lastre. Hay un nivel bastante bueno en los centros de investigación de Universidades e institutos tecnológicos, pero falta el trasvase al tejido empresarial que no puede asumir económicamente las innovaciones o tiene escaso interés.»

Una de las finalidades de la encuesta realizada era identificar las oportunidades, así como las amenazas que penden sobre el SVI. Las dos oportunidades que han sido identificadas como más importantes están relacionadas con el impacto de la actual pandemia, y se trata de la puesta en valor de la innovación y la investigación y la aceleración de las tendencias tecnológicas preexistentes.

Otros dos aspectos que adquieren una importancia notable son las oportunidades que ofrece Europa, tanto por el incremento de los fondos europeos destinados a la I+D+i como por la prioridad que la Unión Europea concede a la I+D+i en los programas de financiación que está lanzando.

Los agentes conceden, en cambio, una importancia relativa media a la aparición de nuevos modelos de negocio y nuevos nichos de mercado generados por la creciente preocupación por la sostenibilidad medioambiental.

Finalmente, la encuesta ha pretendido también arrojar luz sobre los retos a los que se enfrenta el Sistema Valenciano de Innovación, desde el conocimiento y la experiencia de los agentes que lo conforman. El grado de consenso es muy elevado en relación a acordar una gran importancia a los retos siguientes:

  • Generar, atraer y retener talento
  • Reforzar la colaboración entre empresas, universidades, centros de investigación e institutos tecnológicos
  • Avanzar en la transformación digital del tejido productivo
  • Avanzar en la digitalización y modernización de la gestión de la administración pública
  • Impulsar la incorporación del conocimiento científico y tecnológico en la empresa
  • Desarrollar nuevas actividades orientadas hacia una economía sostenible y circular
  • Aumentar la dimensión y competitividad de las empresas valencianas
  • Ejecutar la Estrategia de Especialización Inteligente de la CV (RIS3-CV)

Destaca especialmente la necesidad de generar, atraer y retener talento, como el reto más importante al que se enfrenta el SVI, figurando en segundo lugar el refuerzo de la cooperación entre los diversos agentes del sistema.

Se ha constatado como la crisis sanitaria ha revalorizado enormemente el papel de la investigación y de la innovación como mecanismo de resiliencia y de respuesta ante un shock exógeno de gran magnitud. Se ha puesto a la vez de relieve la necesidad de solventar algunas de las carencias del SVI que ya se han comentado anteriormente en estas conclusiones, a la vez que cabe contemplar como una importante oportunidad la instrumentación y aplicación de la Estrategia de Especialización Inteligente (RIS3-CV) una vez adaptada a la situación post- COVID-19.

El nuevo marco financiero plurianual 2021- 2027 de la Unión Europea y la posibilidad de aprovechar los fondos procedentes del programa Next Generation EU constituyen también una gran oportunidad para la Comunitat Valenciana que complementa la anterior.

 

Si no funcionara el enlace al principio: ACTUALIZACIÓN DEL DAFO DEL CONTEXTO SOCIO-ECONÓMICO Y DE LA I+D+i DE LA COMUNITAT VALENCIANA. PERCEPCIÓN DE LA I+D+i DEL SVI